EDUCACIÓN
Si bien hay un avance muy importante en el acceso a la escuela, México enfrenta un grave problema de desigualdad en la calidad y oportunidades educativas. Esto se observa muy claramente entre la población rural y urbana, lo cual también refleja diferencias en el ingreso de la población. En ambas zonas hay amplio acceso a la escuela primaria, pero solo el 67% de los que habitan en zonas rurales logran terminar la primaria mientras que lo hace el 90% de los habitantes de zonas urbanas.
El entorno socioeconómico explica parte de la deserción y el bajo aprovechamiento escolar. Pero la calidad de la escuela y la docencia también inciden en el desarrollo escolar de los niños; las escuelas a las que tienen acceso los pobres tienden a ser de menor calidad. No es extraño, sobre todo en zonas rurales, que los maestros se ausenten por periodos prolongados, tengan menor escolaridad y carezcan de capacitación especializada para educar alumnos que enfrentan condiciones adversas. Además, muchas escuelas carecen de material docente o incluso de infraestructura básica como: sanitarios y bibliotecas.
Una escuela de buena calidad y un docente con la preparación adecuada pueden subsanar muchas de las deficiencias derivadas de un entorno socioeconómico adverso así como también el mayor incremento de becas económicas para los alumnos de bajos recursos; el aumento de salarios de los profesores incentivaría su desempeño laboral así como mejoraría la impartición de sus clases ya que muchos de estos profesores que laboran en zonas rurales destinan parte de sus salarios en la compra de material didáctico, ante la negativa del gobierno por apoyar las escuelas de los pobres.
Si bien hay un avance muy importante en el acceso a la escuela, México enfrenta un grave problema de desigualdad en la calidad y oportunidades educativas. Esto se observa muy claramente entre la población rural y urbana, lo cual también refleja diferencias en el ingreso de la población. En ambas zonas hay amplio acceso a la escuela primaria, pero solo el 67% de los que habitan en zonas rurales logran terminar la primaria mientras que lo hace el 90% de los habitantes de zonas urbanas.
El entorno socioeconómico explica parte de la deserción y el bajo aprovechamiento escolar. Pero la calidad de la escuela y la docencia también inciden en el desarrollo escolar de los niños; las escuelas a las que tienen acceso los pobres tienden a ser de menor calidad. No es extraño, sobre todo en zonas rurales, que los maestros se ausenten por periodos prolongados, tengan menor escolaridad y carezcan de capacitación especializada para educar alumnos que enfrentan condiciones adversas. Además, muchas escuelas carecen de material docente o incluso de infraestructura básica como: sanitarios y bibliotecas.
Una escuela de buena calidad y un docente con la preparación adecuada pueden subsanar muchas de las deficiencias derivadas de un entorno socioeconómico adverso así como también el mayor incremento de becas económicas para los alumnos de bajos recursos; el aumento de salarios de los profesores incentivaría su desempeño laboral así como mejoraría la impartición de sus clases ya que muchos de estos profesores que laboran en zonas rurales destinan parte de sus salarios en la compra de material didáctico, ante la negativa del gobierno por apoyar las escuelas de los pobres.

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