Al vivir bajo un régimen de producción capitalista, en el que su esencia tiene que ver con las relaciones sociales de producción, basadas en explotación del hombre por el hombre, para la producción de plusvalía como el único fin del capital, tomando de pretexto a la producción, por eso no habría de extrañarnos que en el mundo del capital, algunos quieran saltarse la parte del ciclo del capital que comprende al proceso de producción, sin embargo, no hay más, es en la producción donde se crea valor.
Se parte de el análisis de la estructura económica del capital, para entender de manera objetiva el entorno en el cual nos desenvolvemos, y en el caso concreto de México, donde sabemos que el análisis de esta estructura impacta en la economía mexicana, pues la estructura productiva del país es dependiente de países que están dentro del sector I de la economía es decir, la producción de medios de producción, y claro está que no de cualquier medio de producción sino de aquellos denominados bienes de capital, que en el proceso de la producción la fuerza de trabajo les transfiere valor, para así transformar un valor de uso en uno nuevo, que además tiene plusvalía, así, notamos el gran abismo entre los países centrales y países periféricos como el nuestro, luego entonces, las relaciones sociales de producción de las cuales se deriva una superestructura, y como bien alude Arnaldo Córdova, el desarrollo de nuestro país lo constituye la forma peculiar en que política y economía confluyen en el problema, y en efecto es el gran impacto que tiene una estructura económica como la mexicana en la formación del poder político, y a México no le cabe la menor duda, sobre todo cuando tiene un estado débil, en cual de la manera más vil, nos ha revelado su esencia, como esa máquina opresora de la clase no poseedora, y que además marca sus intereses de clase, favoreciendo a una minoría es decir a la burguesía quien como parásito vive a costa del pueblo de México, y esto se hace presente en términos de finanzas públicas, como el medio para impulsar la actividad económica, y que si por naturaleza el capital es un régimen parásito, en este caso, el estado no le queda más que tener ingresos vía impuestos, y los impuestos no son más que mera plusvalía, y esta la produce la fuerza de trabajo en la producción, pero ¿Qué ocurre en el caso de México? Dados las categorías económicas, es decir relaciones sociales de producción, ubicamos la situación actual de las finanzas públicas y el camino que estas siguen, sobre todo cuando existen relaciones de poder, que tienen que corresponder al desarrollo del gran capital transnacional.
La parte que comprende a las finanzas públicas tiene que ver con ingresos, egresos y deuda públicas, luego entonces, es de suma importancia una reforma fiscal para el país, pues esta comprende la parte de los ingresos fiscales, así como canalizar al gasto de gobierno vía presupuesto de egresos de la federación (PEF) para impulsar al crecimiento económico; por lo tanto para la economía es de suma importancia, en primero, una reforma fiscal, para la recaudación de los ingresos fiscales, y tanto las escuelas de la derecha como el ITAM, y el congreso de la unión, este tema es relevante, y en el cual se ha de revisar tanto la estructura de los ingresos como la del gasto , además de la deuda publica, como porcentaje del PIB, y la cual debe enfrentarse, haciendo que esta tenga una tendencia decreciente en el tiempo. Por lo que entonces podemos afirmar que para analizar la sostenibilidad de las finanzas públicas en una economía capitalista es necesario revisar la estrcutra de los ingresos y del presupuesto de egresos, y además determinar el rumbo de la deuda de pública.
En la parte de los ingresos, es claro en la ley de ingresos que la mayor parte los aporta PEMEX, con un 40% a los ingresos fiscales, y bueno sobre esto hay mucho que decir, sobre todo cuando el gobierno federal ha explotado esta ventaja comparativa del país, haciendo que se dependan de los ingresos de la paraestatal, claro solapando a un gran número de empresas transnacionales que no pagan impuestos, con el supuesto pretexto de que son las que impulsaran el crecimiento económico con su tan benevolente inversión en el país, y ¿A costa de que? Pues de impactar negativamente en la economía, en términos de finanzas públicas, con tan considerable evasión fiscal, y dejando en estados deplorables al capital mexicano, que al entrar en sus propias contradicciones internas, termina optando por soluciones que frenan su propia acumulación además de impedir la reproducción de la fuerza de trabajo, y si a la baja recaudación fiscal de México, la cual representa un 9.5% del PIB, siendo la más baja en América Látina, le sumamos la dirección del gasto público, podemos entender, porque nuestra economía tiene una tendencia al estancamiento con grandes problemas económicos como la pobreza, distribución de la riqueza , concentración de la riqueza, desempleo, y que en un momento determinado, son óbices para el capital mexicano, y llegará el punto en el que la economía mexicana no aguante más, y frene el desarrollo económico del gran capital; en el sexenio de Vicente Fox, el gasto corriente se incrementó en más de un 80% con respecto al gasto de inversión, al cual solo le correspondió un 10%, y se nos revela cuando de manera tan cínica expone las propiedades fuente de ingresos públicos, y no de la buena actitud que lo caracteriza, claro, además toda la producción china que introdujo al país, sin que pagara un solo impuesto, démonos cuenta como la misma burguesía nacional se protege, a ella y al gran capital, y son las mismas relaciones de poder, derivadas de una estructura dependiente y atrasada, reflejada en un estado débil, y corrupto, que genera incertidumbre, y que está incrementándose entre las masas, que ya no aguantamos más el hampa de la política de México.
Revisando la deuda pública, y en cuanto a que México es una economía abierta, que se enfrenta a un trad-off el cual reside en que al incrementar su ingreso pero a costa de tener déficit en balanza comercial, y con ello un déficit público, precisamente porque no está dentro del sector I de la economía, por lo que tiene que importar bienes de capital e insumos para que pueda operar el ciclo del capital, es así como a partir del sexenio de Zedillo, y por la historia económica del país en cuanto a que en décadas anteriores como la de los 80, en donde la deuda externa se incrementó a niveles considerables, tanto así que la economía se declaró en crecimiento cero, y además el factor suficiente para que el gran capital impusiera el medio para su nueva fase de acumulación, es decir la política neoliberal, se ha sustituido la deuda externa por deuda interna, y que además ya alcanzado los 1.8 billones de pesos, la mayor parte de este endeudamiento público lo constituyen los pidiregas, y que por supuesto, en la economía se ven repercusiones negativas en cuanto a que van en contra del nivel de vida de la sociedad, contra las instituciones públicas, contra los mercados financieros, contra el fondo de pensiones ¿Cuál será ahora nuestra posibilidad de crecer cuando la “solución” para el déficit en la balanza comercial se ha sustituido por un gran detrimento en la economía mexicana? o ¿es acaso la tendencia natural de la economía mexicana, para que liberalice en su totalidad el mercado y salgamos de toda crisis económica? Por eso no es casual la conclusión a la que han llegado los neoliberales, son las nuevas reformas, y de esto mucho se tiene que decir, pues es increíble eficiencia del actual presidente ilegítimo al haber reformado la ley del ISSSTE, la fiscal, la electoral, es claro lo que sigue, y no hay que esperarlo ya lo estamos viviendo.
Hablar del gran desvío de recursos, y tomar una postura crítica en cuanto a la recién aprobada reforma fiscal es concluir en efecto, la insostenibilidad de las finanzas publicas mexicanas, sobre todo cuando, la reforma resulta ser el gran esfuerzo del gobierno federal, inventando impuestos, y lo que le va a costarle al país, en términos de estabilidad económica, y los ingresos que se esperan obtener representan solo el 1.5%, que se sumaría más un 9.5% a la parte que representa la recaudación con respecto al PIB, en lugar de atacar la evasión fiscal de manera estructural fortaleciendo al ISR, y negociando una ley anti-evasión fiscal, pero, que nos podemos esperar de un gobierno ilegítmo, que llegó a la silla del águila por un fraude, que lo único que ha hecho es patear el pacto social que representa la constitución para darle el auge al neoliberalismo, que en este contexto de la reforma fiscal, son ellos mismos los que la persuaden, cuando a ellos se les condonan muchos impuestos, y cuando el mismo programa del primer empleo, implica que al trabajador pague su ISR, pero de manera que no represente un ingreso fiscal, sino para el capital, todo reduce a un sistema impositivo regresivo, en el que terminan pagando más los que menos tienen y pagando menos los que más ganan.
lunes, 1 de octubre de 2007
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