viernes, 27 de abril de 2007

El TLCAN sigue destrozando el campo Mexicano

La apertura total del TLCAN en el capitulo agropecuario provoca una avalancha de productos provenientes de los Estados Unidos de América y Canadá que destrozan la Economía agropecuaria Mexicana. Solo y por el momento quedan a salvo la leche en polvo, el fríjol y hasta hace poco el maíz (Con la importación inmoderada del maíz Norteamericano) aunque la introducción de estos rebasa los cupos establecidos y daña gravemente a los campesinos.
Sin lugar a dudas este a sido un tema muy polémico, que en la actualidad no se le ha dado la importancia que se merece; desde hace tiempo marca estragos en los campesinos y ya tiene años que han existido manifestaciones y problemas en el manejo de políticas falaces que van en contra de los pequeños campesinos.
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte comienza en 1994. A partir de esa fecha, se liberaron los aranceles que protegían la producción nacional de 19 bienes agropecuarios y solo se mantendrán al margen los correspondientes productos (maíz, fríjol y leche).
Desde el gobierno de Fox se ha venido fraguando una serie de engaños que han tenido un sustento en este tratado con políticas reaccionarias y anti-campesinas como por ejemplo la del famosísimo gobierno del cambio; con el dichoso blindaje agropecuario el cual dentro de sus acciones para mejorar el funcionamiento del campo y los índices de productividad y así como las condiciones de vida de los productores del campo; pretendía canalizar recursos adicionales para subsidiar a los productores nacionales, que han quedado en una situación mas desventajosa frente a los productores norteamericanos, quienes reciben desde 2002 los incrementos en los subsidios contenidos en la Farm Bill ( que equivalen a 20,000 USD de subsidio al campo por persona en los E.U.A ) y que en México solo llegan a la maravillosa cantidad de 750 USD. Es decir, una vez más se procura engañar a la opinión pública y a los productores del campo sin que en realidad se haya puesto en juego nada nuevo en su favor.

El fondo del problema.

En lo particular, el Tratado de Libre Comercio no es el causante de los problemas del campo, pero también es muy cierto que el TLCAN ha reencrudecido las fuerzas negativas que permiten el desarrollo de las actividades agropecuarias y forestales en le país y ha fortalecido el crecimiento de nuevos problemas, que en caso de no ser atendidos y resueltos oportuna y seriamente podrían agravar la marginación que padecen amplios sectores de la población campesina.
Pero por que decir esto, porque simplemente al negociarse el TLCAN se tenia pleno conocimiento de las diferencias de productividad del agro Mexicano frente a la situación prevaleciente en E.U.A y Canadá, tanto en materia de cereales, oleaginosas, productos cárnicos, leche y derivados, como en productos forestales, todo en contra; y de alguna manera esto es lógico ya que tanto la composición orgánica y técnica del capital, es demasiado grande en los E.U.A en comparación con México, todo esto aunado a una mejor organización y una tecnología avanzada que hace disminuir el proceso productivo y que a su vez reduce la rotación del capital, además de una centralización desmesurada de capital.
Pero aun así el gobierno de México apoyo la propuesta del TLCAN con pleno conocimiento que se desplazarían de la actividad productiva a varios millones de campesinos, con el pretexto por el reacomodo de la propiedad de la tierra, alentado por la reforma agraria de 1992 con lo cual pretendían acelerar la configuración de unidades de producción adecuadas al empleo de maquinaria moderna y técnicas apropiadas que impulsarían el aumento de la productividad. Ese proceso de cambio favoreció la centralización del capital ( maquinaria, equipo, instalaciones para selección, empaque y conservación de los productos, así como de la comercialización, lo que trajo consigo el fortalecimiento de grandes pero grandes empresarios del agro y la creciente participación del capital extranjero en las unidades agropecuarias enfocadas preferente o exclusivamente a la exportación; y es que como no iba a ser así, por ejemplo empresarios Italianos invertían en México con lo que implica menores impuestos, pago de salarios realmente bajos que solo equivalen al trabajo y no al valor de la fuerza de trabajo entre otras cosas y que además por retribución a su caridad de invertir en México pasaban sus productos a los E.U.A sin tener que pagar impuestos o arancel alguno por exportarlos, hay que hacer el paréntesis que esto no pasaría si los enviase desde su país de origen con lo cual mata dos pájaros de una sola pedrada, pero hay que tener en cuenta que esto solo aplica para los grandotes empresarios que se dedican a la rama de la agroindustria; por ejemplo Maseca que una empresa dedicada a la rama alimentaría y que no conforme con todos los beneficios aun así acapara gran parte del maíz, ya que al haber escasez de tal insumo de producción, utilizado potencialmente en la elaboración de la tortilla, quesadillas y de las grandiosas memelas que regularmente consumimos los fines de semana por obvias causas de la rutina cotidiana de los mexicanos, pero esto que les puede importar, al fin y al cabo ni las han de conocer y como buen capitalista a el no le importa que se haga con el maíz, el lo que quiere ver es su ganancia, y no conforme con esto es apoyado y con razón por el Estado que sin duda alguna es esta presidida por personas que son de la misma clase social que los empresarios o sea de la clase burguesa; y no como la mayoría de las personas cree, que el Estado les ayudara en su calidad de vida, pero esto no es así; si estos, representados por el gobierno construye infraestructura carretera y mejoras en los transportes y comunicaciones de una localidad no es para hacerle bien a las personas que habitan ahí si no, para que los empresarios tengan razones para invertir en México con lo cual les aseguran costos de producción mucho mas bajos, debido a que no pierden tanto en concepto de la transportación de sus productos y con un pago de salario muy bajo, ya lo decía, Mario Marín a los empresarios les gusta venir a Puebla por que la mano de obra es barata y así como “Felipe el breve” ha llevado a cabo con sus políticas entreguitas de industrias Mexicanas y no hay foro en que no ande ofreciendo a los empresarios extranjeros invertir en México, pero esto no significa que la población le importe mucho, como el lo ha dicho en sus múltiples mensajes en los medios de comunicación masivos en los que lo único que pretende lograr es preparar a la gente con supuestos logros que celebra como milagros que beneficiaran al pueblo de México; como por ejemplo, la famosa ley del “JodiISSTE” en la cual mas haya de beneficiar a sus usuarios les reduce significativamente sus pensiones y jubilaciones así como el periodo de las mismas.
Lo que trato de manifestar, es que este grupo perteneciente a la elite de altos empresarios, resultaron altamente beneficiados con la apertura comercial con lo cual aparte de exportar, podrían disponer con aquellas nuevas reglas de facilidades para importar materias primas que demanda la elaboración de alimentos balanceados necesarios en la engorda y sustento de especies animales; granos básicos, como maíz, trigo y arroz; oleaginosas, como aceite de palma, canola, algodón y maíz; frutales frescos y preparados, como uva, pera, manzana y piña, entre otros. De esta manera, a partir del tratado, la agroindustria dispuso de materias primas a menores precios y gradualmente fue desplazando a la producción nacional, que al no poder competir con las grandes corporaciones gringas, algunas pequeñas empresas quebraron, por obra de no poder realizar la mercancía lanzada por ellos y en algunos casos actuaban vendiéndola por debajo de la ganancia media produciendo grandes perdidas al capitalista, que en algunos casos no podía ni siquiera reponer los componentes del capital ( medios de producción, fuerza de trabajo ), con lo cual, algunos campesinos propietarios de sus parcelas las abandonaran y en el mejor de los casos poder venderlas a los “chupa sangre” capitalistas a un precio de risa con lo cual se fue fraguando una centralización de capital en la cual los tiburones se comían a los pequeños peces de la agronomía mexicana; en todo este proceso, que lleva mas de trece años, indudablemente se han beneficiado los empresarios del sector agropecuario y forestal, los grandes comerciantes y los dueños de las agroindustrias mas importantes. Todos ellos forman parte del consejo mexicano para el desarrollo rural y como es natural se muestran a favor de la continuación del TLCAN y en contra de cualquier acción orientada a revisar y ajustar las bases del apartado referente a bienes agropecuarios.

El recuento de los daños.

1) El desplazamiento de los productos nacionales por los bienes importados de los Estados Unidos ha incrementado el desempleo en el campo en un millón 780 mil plazas. De ellas, cerca de 600 se relacionan con la producción de granos básicos; en tanto que el 40% de los porcicultores abandono su actividad.
2) La importación de productos agroalimentarios durante la primera década de su funcionamiento; es decir, hace ya cuatro años desde entonces, ha tenido un valor de 78 mil millones de dólares, cifra que llegaba a superar en aquel entonces la deuda publica externa (74 mil millones de dólares)

Pero estos datos son tan solo la consecuencia y el reflejo de lo que pasa; las causas son muchas, y contienen las siguientes características, que desde luego afectan negativamente la producción agropecuaria del país, como lo son:

a) Una población rural segmentada en un sector que se encuentra en proceso de marginación creciente, debido a la expansión capitalista que esta sufriendo el campo.
b) Una proporción alta (33% del total) de los poseedores de tierra tienen mas de 60 años de edad. Con lo cual se hace evidente que cada vez se vayan inutilizando las tierras, por la venta o abandono de las mismas, ya que no hay quien se haga cargo de ellas dentro de la misma comunidad campesina.
c) La unidad promedio de tierra por trabajador agrícola, cerca de tres hectáreas, resulta incompatible con las formas internacionales de competencia. En Estados Unidos esta relación es de 52 hectáreas por trabajador. Lo que confirma una vez más que el nepotismo del neoliberalismo económico, el cual actúa de forma agresiva sobre el campesinado.
d) Con diferencias y asimetrías estructurales muy marcadas en el nivel general de los subsidios (lo cual ya se ha puntualizado)
e) Las diferencias estructurales en costos de producción juegan un papel muy importante. En efecto, los costos unitarios de producción en materia de granos básicos, son menores en E.U que en México.
f) También aquí actúa la inseguridad en zonas rurales que condiciona, entre otras practicas negativas la tala inmoderada e ilegal de bosques y selvas, la pesca y la caza clandestina, así como el cultivo de enervantes; con lo que que da una mala imagen de algunas zonas productoras de agricultura, pero decir esto es dejar todo a la ligera, lo que en realidad se busca es obtener la mayor ganancia y para esto, los giros mencionados se pintan solo.

¿Que onda de La población Rural?

Emigra a E.U, la realidad es que la emigración de los trabajadores Mexicanos a los E.U.A se inicio desde fines del siglo XIX, cuando el régimen porfirista se encontraba en pleno ascenso. Por tanto no es resultado del TLCAN, pero si ha crecido considerablente en los últimos trece años en razón del pobre e inestable comportamiento de la economía mexicana y de la crisis en que se encuentra un amplio sector del campesino mexicano, crisis que se oculta en los datos sectoriales del famoso producto interno bruto, ya que este solo muestra las ganancias extraordinarias de los grandes agricultores-capitalistas y de sus grandes corporaciones y no la condición en que se encuentran los campesinos que poseen sus pequeñas parcelas de tierra.

Los salarios exiguos que perciben los trabajadores que laboran en el campo, ya sean cortadores de caña, pizcadores o recolectores, así como la corriente de buscadores de empleo que se desplaza hacia los E.U son dos caras de la misma moneda: el subdesarrollo y la dependencia que sufre la economía nacional, lo que se traduce simplemente a un sometimiento mas expansivo de la población. Al respecto, Armando Bartra dice: “Un país pobre que no produce sus alimentos fundamentales juega en desventaja el juego de la globalidad, pues esta obligado a comprar bienes de consumo básico cualesquiera que sean las condiciones de mercado” lo que nos quiere decir es que su dependencia laboral y alimentaría hace de nuestro México una nación disminuida y subordinada, ante tales características actuales del desarrollo capitalista.

Mis conclusiones:

El TLCAN ha beneficiado la concentración de la producción y capital a favor de los empresarios del sector agropecuario y forestal, los dueños de de las grandes empresas agroindustriales, los consorcios transnacionales y los intermediarios del mercado central, pero ha lesionado a los productores medianos y pequeños y ha puesto en riesgo la supervivencia misma del campesinado nacional.

Las acciones del gobierno resultan tibias y contradictorias y en el fondo muestran la negativa de atender los reclamos de las organizaciones de productores para revisar y renegociar los términos del apartado agropecuario del TLCAN y pues como no si antes de defender a los campesinos defienden a su misma clase social burguesa; y si no es así dígame usted si por casualidad conoce dentro de cualquier sector, algún funcionario que sea de origen campesino, le aseguro que no lo encontrara.

Es tiempo de que la sociedad, se solidarice con el pueblo en lucha, es decir, con el campesinado que aunque no hagan tanto ruido en los medios de comunicación nacional, este problema y muchos otros existen y esto nos hace participes ya que de alguna manera nos repercute de forma negativa, por ejemplo en elevación de precios de los productos, como lo fue con la tortilla.

He dicho!

Por: Reyes Carmona Edgar

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